La industria de Cantabria confía en el Centro Tecnológico CTC para desarrollar con éxito sus proyectos de I+D+i

  • El acuerdo de colaboración suscrito con Solvay confirma la posición de CTC como socio tecnológico de referencia para el sector industrial

  • Grandes compañías como SEG Automotive, Textil Santanderina, Reinosa Forgins & Castings, Astander o BSH también trabajan con el Centro.

La innovación es uno de los principales motores de crecimiento y sostenibilidad de las empresas. Ante la pujanza de los mercados internacionales, implementar soluciones que aporten valor o mejoren los sistemas de producción es un factor clave para mantener la competitividad. La experiencia y especialización acumulada por el Centro Tecnológico CTC durante los últimos 20 años constituyen una garantía de éxito para la industria a la hora de afrontar la transición hacia la industria 4.0.

La última compañía que ha apostado por la capacidad de CTC para llevar a cabo iniciativas de innovación y desarrollo tecnológico ha sido Solvay. Beatriz Sancristóbal, directora general de CTC, y Jorge Oliveira, director de la planta de la multinacional en Torrelavega, han firmado un acuerdo de colaboración para implementar y ejecutar un proyecto innovador en las instalaciones cántabras de la compañía.

Oliveira y Sancristobal firmando el acuerdo

Los conocimientos del único centro tecnológico de Cantabria en materia de mantenimiento predictivo permitirán a Solvay monitorizar con eficiencia el estado de sus líneas de producción y prevenir las averías en sus transportadores. Un proyecto que cuenta asimismo con la colaboración de la empresa Atisca, pyme cántabra experta en transformación digital. A medio plazo, esta iniciativa ampliará las capacidades de la fábrica de Torrelavega a través de la optimización de los procesos internos de la planta.

La colaboración entre CTC y Solvay no es un caso aislado en el sector industrial de la región. De hecho, el Centro Tecnológico es referente a la hora de diseñar y ejecutar proyectos de transferencia tecnológica entre las grandes industrias de la comunidad. Un sistema de inteligencia artificial que detecta defectos estéticos y fallos de fabricación de los tejidos de Textil Santanderina; una herramienta de simulación que predice el comportamiento de los fluidos utilizados por Reinosa Forgings & Castings; o un algoritmo que analiza las ondas sonoras de las piezas fabricadas por SEG Automotive para detectar errores en su producción son algunas de las iniciativas más recientes acometidas por CTC.

Un listado al que hay que sumar los proyectos que el Centro tiene entre manos con BSH, Ecrimesa, Siemens Gamesa, Birla Carbón y Astander. Cada uno en un campo diferente. Todos con el denominador común de confiar en el talento y las capacidades de CTC para no perder el tren de la competitividad en sus respectivos sectores. Además, varias de estas compañías ya han contado previamente con el Centro como socio tecnológico. Proyectos que culminaron con éxito, como el diseño junto a Astander de un sistema de monitorización único en Europa para conocer con exactitud la durabilidad de la compuerta del dique más grande de la empresa.

Asimismo, ejecutar proyectos de alto valor con empresas de referencia para el tejido productivo incrementa la reputación de CTC entre el empresariado y potencia la especialización del Centro en las tecnologías clave para la industria 4.0, como la robótica, la nanotecnología, la inteligencia artificial o los gemelos digitales.

Este modelo de trabajo, en el que el Centro asume el rol de socio tecnológico de las empresas, es replicable en entidades de cualquier tamaño. Es decir, como si fuera un departamento externo de las organizaciones, CTC pone su conocimiento y su experiencia a disposición de las compañías. Lo único necesario es tener ADN innovador.