Explorando los caminos de la innovación

Es común que muchos de nosotros, como recién graduados universitarios, salgamos de las facultades con confusión y sin tener claros nuestros siguientes pasos. Nos encontramos ante numerosas oportunidades: continuar nuestra formación, realizar una maestría, pensar en doctorarnos, empezar a trabajar en una empresa, dedicarnos a la investigación y transferencia tecnológica, entre otras muchas. ¿Con qué opción nos quedamos?

En mi caso, tener la oportunidad de realizar mi Trabajo de Fin de Grado en el Centro Tecnológico CTC resultó ser una experiencia inigualable que me ha ayudado a orientar mi camino. Todo comenzó cuando Lucía Pérez, mi tutora de Trabajo de Fin de Grado e investigadora de CTC, me dio la oportunidad de sumergirme en el proyecto NANOCULT, una de las iniciativas en la que trabaja el área de Materiales Avanzados y Nanomateriales.

El tema de los materiales nunca había despertado mi interés. Sin embargo, al ver cómo se desarrollaba la iniciativa y descubrir sus diversas aplicaciones, me he dado cuenta de que es mucho más interesante de lo que pensaba. Ahora estoy emocionada por darle otra oportunidad y explorar más a fondo este campo. Porque es cierto eso que se dice sobre que nunca sabes si algo no te gusta realmente hasta que lo pruebas.

Cada paso de mi estancia en CTC ha sido un descubrimiento nuevo, mucho más interesante que el anterior, y he aprendido mucho. Para ser honesta, antes de embarcarme en estas prácticas, no tenía muy claro lo que quería hacer en mi futuro profesional. Sin embargo, gracias a esta experiencia, me he dado cuenta de mi pasión por la investigación.

Realizar mi TFG fuera del entorno universitario ha sido una experiencia enriquecedora en sí misma. He contado con una gran cantidad de apoyo, he podido aplicar de manera práctica mis conocimientos y me ha permitido desconectar del ambiente académico y sentir que estaba trabajando en algo más personal, como si fuera un empleo real. Creo firmemente que la mejor manera de aprender es cometiendo errores. Cuando todo el trabajo que debes realizar se te presenta masticado, puedes memorizarlo todo, pero cuando surge un problema, es mucho más complicado encontrar una solución. La libertad que me ha ofrecido CTC me ha permitido construir yo misma la iniciativa y gestionar mi forma de trabajar, sin pautas tan estrictas, lo que me ha ayudado a desarrollar mis habilidades para resolver desafíos de manera más efectiva.

Aunque ya he finalizado mis clases, sigo emocionada y comprometida con mi Trabajo de Fin de Grado porque lo considero como algo mío. He estado involucrada en su desarrollo, lo he visto crecer y estoy increíblemente orgullosa de ello. He llegado a tomar un cariño especial por este proyecto. También porque está lleno de recuerdos de mi estancia en el Centro, de todas las personas que he conocido y de los valiosos consejos que he recibido.

Sobre todo, me llevo de CTC el increíble ambiente que se respira. Desde el primer día, me han hecho sentir parte del equipo. Me han ayudado en mi crecimiento tanto personal como profesional. Estoy emocionada por lo que depara el futuro y agradecida por todo lo que he aprendido.

Isabel Solana

Estudiante de Ingeniería Química

Universidad de Cantabria