Un sector agrario inteligente

El viento está cambiando a favor de las nuevas tecnologías. Los diferentes sectores económicos e industriales ya se han dado cuenta del valor competitivo que les aportan y, poco a poco, se están convirtiendo en su aliado esencial.

Asimismo, a pesar de la histórica resistencia del sector agrario, la adopción de tecnologías, la llegada de nuevas generaciones jóvenes ya digitalizadas y un mayor reconocimiento del potencial de estas herramientas están allanando el camino hacia una adopción más amplia de la innovación. No obstante, aunque el progreso tecnológico en este sector ya es evidente, la utilidad de las nuevas tecnologías en la agricultura y la ganadería está lejos de alcanzar su punto máximo. En especial, la inteligencia artificial es una herramienta con un inmenso potencial aún por exprimir.

La sensorización es una de las herramientas que ya se ha hecho hueco en este sector y que forma parte del día a día de numerosas empresas agrícolas y ganaderas, tanto grandes como pymes. Entre sus posibilidades, destaca el uso del GPS en tractores, para controlar el recorrido que realizan y, de esta forma, registrar y trazar las zonas que ya se han cubierto para ahorrar tiempo y recursos; o, en ganadería, para controlar la ubicación del ganado y las zonas por las que pasta.

La verdadera dificultad radica en el procesamiento de todos estos nuevos datos que se registran, especialmente en las pequeñas y medianas empresas. En la rutina diaria de la agricultura y la ganadería muchas veces no se logra explotar al máximo toda esta información debido a restricciones de tiempo y recursos humanos; y es ahí donde la inteligencia artificial puede ser la clave para convertir esta gran cantidad de datos en información valiosa y nuevo conocimiento. Todo ello con el fin de optimizar las labores y mejorar la calidad de vida, tanto de los trabajadores como de los animales.

Por ejemplo, la inteligencia artificial es capaz de analizar grandes conjuntos de datos históricos y en tiempo real, incluidos datos climáticos, de suelo y de cultivo, para generar pronósticos precisos y ayudar a la planificación de los cultivos.

También, un enfoque que destaca especialmente es la aplicación de la inteligencia artificial en la ganadería extensiva. A través del monitoreo por satélite y el control de pastizales, esta herramienta podría proporcionar información vital para el manejo eficiente del ganado y la preservación de los recursos naturales. Imagina una ganadería extensiva 4.0, guiada no solo por tradiciones sino también por el uso inteligente de datos.

Sin embargo, en este camino hacia la modernización agraria, las ayudas financieras juegan un papel fundamental. No se trata solo de apoyos para sobrevivir, sino de fomentar un desarrollo tecnológico sostenible, y realizarlo de forma gradual. No se trata de adoptar todas las tecnologías disponibles, sino de implementar aquellas que se ajustan a las circunstancias y objetivos individuales. Con el apoyo adecuado y una formación sobre las nuevas soluciones, los agricultores y ganaderos pueden avanzar hacia la transformación tecnológica sostenible.

La agricultura y la ganadería del mañana no se construye en un día, pero con paciencia y la dirección correcta, estamos sembrando las semillas para un sector más abundante y sostenible.

Miguel Garrido

Tecnólogo del área de Navegación y Robótica

Centro Tecnológico CTC