Despertar vocaciones científicas en familia

Decía Leonardo Da Vinci que “no se puede amar lo que no se conoce, ni defender lo que no se ama”. Apoyado en esta máxima, y con el propósito de que su entorno más cercano conozca un poco mejor cómo se fraguan los proyectos de transferencia tecnológica industrial, CTC ha celebrado el “Día de la Familia”. Una jornada de experimentación y convivencia, destinada a que los hijos y los sobrinos de las personas que forman el equipo del Centro se aproximen a la investigación y la innovación.

CTC

Foto de familia.

Una treintena de jóvenes hasta 16 años participaron en esta iniciativa compuesta por varias acciones. Algunas más científicas y otras más lúdicas. Todas con el objetivo de estimular la vocación investigadora de los más pequeños y mostrarles a qué se dedican sus familiares. Los laboratorios del Centro fueron el epicentro de esta jornada festiva. Cada área de especialización de CTC había preparado una serie de demostraciones llamativas para que los visitantes pudieran convertirse en investigadores por un día.

Así, el equipo de Materiales Avanzados y Nanomateriales preparó una prueba que permitía medir el azúcar que contienen diferentes bebidas y refrescos. La medición se realizó a través de una técnica para análisis químico, denominada espectroscopia FTIR y que permite detectar los componentes mayoritarios en un producto de manera rápida, confiable y efectiva.

Por su parte, el área de Industria y Energía planteó dos retos divertidos y originales. Por un lado, construir una fuente de agua casera, por el otro inflar un globo sin tener que soplar, ni utilizar compresores o infladores. El primero de ellos tiene su base científica en el efecto de la presión del aire sobre el agua, mientras que el segundo se apoya en la formación de dióxido de carbono al mezclar vinagre y bicarbonato. Dos procedimientos sencillos, pero con resultados muy llamativos.

Finalmente, el recorrido concluyó en el área de Navegación y Robótica en donde los visitantes tuvieron la oportunidad de fabricar un motor a pequeña escala, utilizando un vaso, un imán y diferentes materiales plásticos, descifrar mensajes secretos utilizando código morse y ver cómo mediante visión artificial se pueden identificar las emociones que transmite nuestro rostro.CTC

Además de la experimentación en primera persona, el Día de las Familias de CTC se completó con un concurso de dibujo previo a la visita. El objetivo era que cada concursante imaginase a qué se dedica su familiar y lo plasmase en una viñeta. Un planteamiento que facilita observar cómo se ve CTC desde fuera y cómo se percibe su actividad.

Un almuerzo para todos los participantes puso la guinda de una jornada que, a buen seguro, contribuirá a despertar alguna vocación y permitirá a los más pequeños hacerse una idea más real de lo que supone trabajar en innovación.