Los centros tecnológicos generan un impacto económico medible, multiplicador y territorialmente útil. Por cada euro invertido en su funcionamiento se producen 11 euros de renta (PIB), 5 euros de ingresos públicos y 26,4 euros de ventas. Más aún, por cada millón de euros de gasto en un CT, se crean o mantienen 181 puestos de trabajo. Así se recoge en el informe ‘Valor e Impacto Económico de los Centros Tecnológicos FEDIT’, presentado recientemente en Madrid con motivo del 30 aniversario de la Federación Española de Centros Tecnológicos.

Beatriz Sancristóbal, directora general de CTC, representó al único centro tecnológico de Cantabria en el acto institucional en el que se conmemoró la efeméride y se puso de manifiesto el impacto global que los 52 integrantes de FEDIT generan en el territorio. El informe cuantifica que, sumando el impacto del funcionamiento de los centros y el derivado de las ventas que impulsan en sus empresas clientes, los centros tecnológicos de FEDIT generan 7.702 millones de euros de PIB, 127.371 empleos equivalentes a tiempo completo y 3.947 millones de euros de ingresos públicos. Unas cifras que revelan con claridad que los CT son una de las infraestructuras de innovación más rentables y eficaces del sistema productivo español.
“Estos datos demuestran que financiar a los centros tecnológicos tiene un retorno directo sobre los territorios”, explica Sancristóbal. “No hablamos nunca de subvenciones a fondo perdido porque nuestra actividad sostiene el empleo, la actividad económica y contribuye a la recaudación fiscal”.

Pero más allá de la rentabilidad de las inversiones públicas, el informe elaborado por el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie) confirma que las empresas que colaboran con centros tecnológicos son más rentables, más productivas, más solventes, menos endeudadas y de mayor tamaño que las que no lo hacen. “Siempre hemos defendido que la I+D+i no debe presentarse como un gasto, sino como una palanca directa para mejorar la cuenta de resultados del cliente”, argumenta la directora general de CTC.
En promedio, las compañías atribuyen a esta cooperación un aumento del 2% en ventas y de 0,8 puntos porcentuales en su rentabilidad económica. También señalan como principales beneficios el refuerzo de su capacidad de I+D+i, la ampliación de su red de contactos y la mejora de su competitividad global.
Finalmente, el estudio también muestra que la colaboración con los centros como CTC tiene una alta valoración por parte de las empresas: el 85,2% afirma haber alcanzado los objetivos previstos y el 93,5% destaca la buena relación con sus profesionales. Entre los factores que explican esa satisfacción figuran la comunicación efectiva, la confianza y la transparencia, así como la correcta definición de roles y responsabilidades y la complementariedad de conocimientos y recursos. “Nuestra aportación a las empresas no está únicamente en resolver retos tecnológicos” matiza la directiva, “Acompañar a las empresas con profesionalidad y continuidad es un parte fundamental de nuestro trabajo”.