El proyecto AIRDRONE, desarrollado por CTC en colaboración con INTEDIG y financiado por la convocatoria Puertos 4.0, suscitó un gran interés en las jornadas de demostración tecnológica del evento Base Aérea Conectada Sostenible e Inteligente BACSI 2026 por su perfecta alineación con los retos en vigilancia autónoma y seguridad perimetral. Esta solución, que integra drones RPAS con visión artificial y aprendizaje automático para detectar en tiempo real comportamientos anómalos en infraestructuras críticas, resulta de gran utilidad en la protección de bases aéreas y fronteras
El evento, organizado por el Ejército del Aire y del Espacio, la Universidad Politécnica de Madrid, la Real Academia de Ingeniería y principales compañías del sector nacional e internacional, convirtió a Albacete en el epicentro nacional de la innovación aeronáutica. En este contexto, Abraham Casas, director de Tecnología de CTC, y Lorena González, jefa de Proyecto del área de Navegación y Robótica, transmitieron las principales funcionalidades de una tecnología validada con éxito en el Puerto de Santander.

AIRDRONE destaca por su análisis de patrones históricos para predecir vulnerabilidades, el uso de la visión artificial para la detección automatizada de posibles intrusos y su integración de control remoto con IA para facilitar el pilotaje autónomo. Una funcionalidad que, si bien encuentra impedimentos legales en el ámbito civil, podría ser gran utilidad en un contexto militar. Incrementar la autonomía y el control de los drones a la hora de ejecutar rutas planificadas es uno de los principales retos a los que se está enfrentando Defensa actualmente y disponer de una herramienta como AIRDRONE optimizaría su manejo. Además, los representantes de CTC enfatizaron su aplicación a la geolocalización precisa y al seguimiento de flujos poblacionales.

Además de AIRDRONE, CTC mostró su expertise alineado con la Estrategia de Seguridad Nacional. Tecnologías como IA, gemelos digitales, robótica autónoma y nuevos materiales para incrementar la invisibilidad infrarroja tienen un amplio potencial en el ámbito militar. Proyectos como LIFE ACCLIMATE demuestran la capacidad de CTC a la hora de adaptar el funcionamiento de robots terrestres y aéreos en entornos complejos.
El evento, con más de 100 expositores y conferencias en el Auditorio Novaindef, supuso una magnífica ocasión para conocer el pulso del sector y explorar posibles sinergias para configurar consorcios orientados a la convocatoria Cervera 2025. Una línea con 71 millones de euro procedentes del CDTI y enfocada en el desarrollo de tecnologías duales.
