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04/08/2026

CTC acerca la transferencia tecnológica a los estudiantes del programa Cantabria Tech Talent

Mantener un contacto directo y estrecho con jóvenes investigadores, que ayuden a sentar las bases para ampliar las capacidades actuales y garanticen la continuidad de un equipo experto a medio, es un aspecto fundamental para la sostenibilidad de CTC. La alianza con programas como Cantabria Tech Talent permite a jóvenes profesionales complementar sus estudios en un entorno especializado, en donde trabajan en proyectos que dan respuesta a los retos reales de la industria.

Durante los últimos meses, Nieves Aranda y Miguel González, estudiantes del programa impulsado por la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR) junto al Gobierno de Cantabria y la Cámara de Comercio de Cantabria, han desarrollado sus prácticas en distintas áreas de investigación del único centro tecnológico de la región. Una experiencia en la que han podido aplicar sus conocimientos a proyectos de I+D+i que tendrán impacto directo en el tejido productivo.

Miguel y Nieves

«Aquí los trabajos van más allá de un artículo científico y se convierten en desarrollos con aplicación real», afirma Nieves, graduada en Bioquímica y doctora en Tecnología Médica con especialización en Nanociencia y Nanotecnología Molecular que se ha incorporado al área de Navegación y Robótica. Una visión que refleja la voluntad de CTC a la hora de apostar por la transferencia tecnológica y convertir el conocimiento en innovación con impacto. En concreto, Nieves está colaborando en iniciativas relacionadas con inteligencia artificial aplicada y programación, así como en la redacción y gestión de proyectos europeos.

Miguel, graduado en Ingeniería Informática, subraya que enfrentarse a problemas reales junto al equipo de Industria y Energía le está permitiendo adquirir “una visión que difícilmente se obtiene en el ámbito universitario”. Actualmente está inmerso en un proyecto sobre modelos predictivos basados en inteligencia artificial para mejorar el rendimiento y la vida útil de baterías de automóviles.

Otro de los aspectos más valorados ha sido el acompañamiento recibido por parte del equipo investigador de CTC. Ambos destacan la cercanía de sus tutores y compañeros, la disposición para resolver dudas y el esfuerzo realizado para integrarles en proyectos acordes con su perfil y sus intereses profesionales. Una forma de trabajar que les ha permitido incorporarse rápidamente a la dinámica del centro. Asimismo, valoran especialmente la oportunidad que les ofrece CTC de conocer todas las fases de un proyecto de I+D, desde su planteamiento inicial hasta su desarrollo.

Uno de los principales valores de Cantabria Tech Talent es su estrecha vinculación con el entorno empresarial. El programa combina una formación teórica online, que los participantes pueden seguir de forma flexible, con un periodo de prácticas obligatorias en alguna de las organizaciones colaboradoras. En este sentido, Miguel pone en valor el equilibrio que ofrece CTC en cuanto al tamaño del equipo. “No es ni una empresa excesivamente grande, donde acabas siendo un número, ni una demasiado pequeña en la que apenas haya personas de las que aprender. Aquí he encontrado el equilibrio perfecto”.

La participación en Cantabria Tech Talent se suma a otras iniciativas con las que CTC contribuye al desarrollo del talento científico y tecnológico. El centro mantiene una estrecha colaboración con la Escuela de Doctorado de la Universidad de Cantabria, acogiendo en sus laboratorios a algunos alumnos durante el desarrollo de su tesis. Además, participa en programas de emprendimiento como StartInnova, en el que investigadores de CTC ejercen como mentores para ayudar a estudiantes a convertir sus ideas innovadoras en proyectos viables, o Motostudent, una de las competiciones universitarias más prestigiosas del mundo en el ámbito de la ingeniería aplicada.