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28/09/2026

La robótica y la química despiertan la curiosidad de los más pequeños en la Noche Europea de los Investigadores

El brazo robótico UR3e y un experimento químico basado en cambios de color fueron dos de las propuestas que más llamaron la atención de los niños y niñas que se acercaron al stand del Centro Tecnológico CTC durante la Noche Europea de los Investigadores. La jornada permitió a los más pequeños descubrir algunos de los avances tecnológicos y científicos en los que trabaja el centro a través de diferentes experiencias diseñadas para aprender y disfrutar simultáneamente.

Durante la jornada, el equipo de CTC convirtió el stand en un espacio de participación en el que la inteligencia artificial, la robótica y los materiales avanzados se pudieron descubrir de una manera sencilla y cercana. Así, los visitantes interactuaron con diferentes demostraciones y comprobaron por sí mismos cómo funcionan algunas de las tecnologías que forman parte de los proyectos de I+D+i del único centro tecnológico de Cantabria.

El brazo robótico fue uno de los grandes protagonistas del stand de CTC en la Plaza Porticada de Santander. Los más pequeños pudieron darle instrucciones para que recogiera distintos objetos y los trasladara hasta otro punto. De este modo, comprobaron cómo era capaz de responder a órdenes expresadas mediante lenguaje natural hablado o escrito. Una demostración que permitió mostrar de una forma práctica la tecnología VLA (Vision Language Action), que combina la capacidad de interpretar información visual y lenguaje con la ejecución de acciones por parte del robot.

La química también despertó una gran curiosidad entre los asistentes. En uno de los experimentos del área de Materiales Avanzados y Nanomateriales, los participantes añadieron un indicador de pH a diferentes disoluciones y observaron cómo cambiaban de color de forma inmediata. Con la ayuda de una escala, identificaron el grado de acidez o basicidad de cada sustancia y descubrieron cómo una reacción química puede convertirse en un fenómeno visible. Además, este departamento también incluyó otra propuesta, en este caso relacionada con el aprovechamiento de los recursos naturales en el marco del proyecto BIOTER-LAB. A través de un mapa-laberinto, los participantes debían utilizar un imán para guiar un pequeño fragmento de matorral desde el monte hasta una mesa de comida. Mientras tanto, debía superar diferentes obstáculos y etapas relacionadas con procesos como la pirólisis y la producción de alimentos.

Un año más, la inteligencia artificial llegó de la mano de Marie Curie, una recreación digital de esta científica universal, desarrollada por el área de Industria y Energía. Los jóvenes pudieron formularle preguntas y el avatar respondía de acuerdo a un modelo de lenguaje entrenado previamente por los investigadores del centro. Un aspecto que despertó el asombro de los más pequeños al darse cuenta de que podían mantener una conversación con ella con cierta normalidad.

Para el equipo de CTC, la Noche Europea de los Investigadores representa una oportunidad para compartir su trabajo fuera del laboratorio y despertar la curiosidad científica de las nuevas generaciones. Este evento, organizado por la Universidad de Cantabria, se celebra de manera simultánea en más de 460 ciudades de 25 países europeos. A través de decenas de experimentos adaptados para ser probados por un público infantil, se volvió a poner de manifiesto el interés que despierta la ciencia cuando se presenta de una forma participativa y comprensible.