El Centro Tecnológico CTC está trabajando en el desarrollo y despliegue de una red de sensores en el laboratorio marino MCTS “El Bocal” que permitirá analizar el estado de los materiales expuestos en sus instalaciones desde el punto de vista de la corrosión marina. A su vez, esta tecnología se combinará con un sistema de monitorización ambiental para relacionar el estado del mar con los efectos de la corrosión. Esta iniciativa, denominada SEACOREL, tiene la misión principal de incrementar las posibilidades de ensayo de las instalaciones de “El Bocal” y ampliar la información de los fenómenos de degradación.
La corrosión es el principal enemigo de las estructuras marinas. NACE International, principal autoridad mundial sobre este fenómeno, calcula que el coste asociado a este fenómeno oscila entre 2.2 y 2.5 trillones de dólares al año. El MCTS “El Bocal” es el laboratorio marino de CTC, en colaboración con el Instituto Español de Oceanografía, que sirve al estudio del comportamiento de diferentes recubrimientos frente a la corrosión marina y el biofouling, así como también de componentes, materiales, sensores, etc. Se trata de una instalación única para realizar ensayos debido a su emplazamiento en mar abierto.
El Centro Tecnológico busca aumentar la capacidad de estudio y evaluación de “El Bocal” a través del proyecto SEACOREL. Esta iniciativa, que ha sido financiada dentro de la convocatoria Proyectos de I+D en el sector TIC 2022 de la Sociedad para el desarrollo Regional de Cantabria , se fundamenta en la combinación y el análisis de los datos procedentes de dos sistemas.
CTC ha desarrollado un sensor que permitirá recoger datos de los materiales expuestos en las instalaciones para la detección temprana de la corrosión. A esto se suma un sistema de monitorización que analiza y comunica las condiciones ambientales del laboratorio marino. De ese modo, al combinar la información sobre el avance de la corrosión en las muestras con los cambios que se producen en parámetros como el pH o la temperatura, es posible prever cómo van a reaccionar los materiales con el paso del tiempo.
La conjunción de ambas soluciones permite aumentar el control de la vida útil de los elementos expuesto al mar y anticiparse a los posibles problemas derivados de la corrosión. Igualmente, incrementa la capacidad de ensayo del laboratorio marino y facilita mayor profundidad en el conocimiento del Centro Tecnológico sobre los efectos de este fenómeno para desarrollar soluciones más efectivas y duraderas.
Asimismo, cabe destacar que la solución de sensores desarrollada por CTC está diseñada con el propósito de ser aplicable a otros proyectos marinos. Se trata de una herramienta que resulta fácil de configurar y muy intuitiva para el usuario. Una circunstancia que facilitará su posible uso en otras investigaciones.
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