Los proyectos europeos LIFE H2OLOCK y LIFE ACCLIMATE tienen varios aspectos en común. Además de pertenecer al mismo programa de financiación y desarrollar soluciones innovadoras para el sector agro, ambos cuentan con CTC en sus respectivos consorcios. Esta circunstancia motivó el desarrollo de una reunión de networking con representantes de ambas investigaciones para explorar sinergias tecnológicas relacionadas con la agricultura sostenible.
Organizada e impulsada por el Centro Tecnológico CTC, la sesión permitió valorar oportunidades conjuntas y puntos de convergencia entre estas investigaciones. El encuentro, en el que participaron ocho profesionales, se saldó con propuestas e intereses concretos por parte de ambos equipos que abren la puerta a colaboraciones futuras.

Desde el equipo de H2OLOCK se expresó un especial interés en explorar el uso de drones equipados con sensores LIDAR como posible alternativa o complemento a los sistemas de monitorización actuales basados en cámaras. Esta tecnología se está empleando en ACCLIMATE para controlar el movimiento de las aeronaves en los invernaderos. No obstante, se plantearon dudas técnicas y estratégicas sobre esta posible evolución. Entre otros aspectos, se discutieron ventajas como la cobertura aérea rápida, la capacidad de generar mapas 3D de superficie y el acceso a zonas difíciles, frente a desventajas como el impacto del viento, especialmente relevante en las balsas, el coste de operación y la necesidad de desarrollar algoritmos específicos para detectar cambios significativos, como mantas volcadas o desplazamientos de módulos flotantes.

Por su parte, desde el proyecto ACCLIMATE, se identificaron varias posibilidades de convergencia. Una de ellas es la propuesta de usar sistemas GNSS de alta precisión como los que desarrolla CTC. Se trata de una propuesta con balizas fijas y correcciones diferenciales para detectar pequeños cambios en la cota superficial del agua para estimar la evaporación en tiempo real. También se discutieron ideas para aplicar cámaras estéreo en el reconocimiento visual de la disposición de módulos y mantas, especialmente orientadas a detectar anomalías como volcados o agrupamientos indeseados.
Cabe recordar que el programa LIFE de la Unión Europea tiene como principal propósito apoyar proyectos que impulsen soluciones innovadoras, sostenibles y replicables frente a los desafíos medioambientales y climáticos del continente. Su objetivo es acelerar la implementación de políticas comunitarias relacionadas con la protección del medioambiente, la acción por el clima, la eficiencia de recursos y la transición hacia una economía baja en carbono. A través de esta iniciativa, la UE promueve el desarrollo de tecnologías que no solo sean respetuosas con el entorno, sino que también contribuyan a mejorar la calidad de vida y la resiliencia de los territorios frente a los efectos del cambio climático.

El proyecto LIFE H2OLOCK es una iniciativa centrada en el desarrollo e implementación de soluciones flotantes modulares para cubrir grandes balsas agrícolas. Pretende reducir significativamente la evaporación del agua, limitar el crecimiento de algas y, en paralelo, permitir la integración de energía fotovoltaica. A diferencia de otras tecnologías existentes, los módulos desarrollados están específicamente diseñados para adaptarse a balsas de gran tamaño ya construidas, sin requerir modificaciones estructurales ni obras adicionales, lo que representa una clara ventaja en términos de coste, viabilidad y replicabilidad. Tras casi tres años de ejecución, está en la fase final de su desarrollo.
Por su parte, LIFE ACCLIMATE, cuyo plazo de realización expira en julio de 2028, se centra en la transformación digital de la agricultura intensiva bajo invernadero, especialmente en regiones mediterráneas. Su propósito es aumentar la eficiencia en el uso de recursos clave como el agua, la energía y los fertilizantes, al tiempo que se reduce el uso de pesticidas y se mejora el control de plagas y enfermedades. Para ello, se está desarrollando un sistema integral que combina monitorización ambiental y del cultivo mediante sensores avanzados, robótica autónoma (terrestre y aérea) y modelos de inteligencia artificial. Uno de los pilares del proyecto es la creación de un sistema de ayuda a la toma de decisiones (DSS), que permitirá al agricultor optimizar las estrategias de riego, fertiirrigación, ventilación y manejo integrado de plagas.
