El Trabajo de Fin de Grado es el proyecto más relevante de los estudios universitarios. Un proyecto en el que se evalúa todo lo que los estudiantes hemos aprendido a lo largo de la carrera y nuestra capacidad para investigar, analizar y desenvolvernos realizando un trabajo de grandes magnitudes.
Álvaro y Dani acabamos de entregar nuestro TFG, el último paso para terminar la carrera de Ingeniería Química. Un trabajo que hemos tenido la oportunidad de llevar a cabo de la mano de los investigadores del Centro Tecnológico CTC, de profesionales que llevan años en el ámbito de la ciencia y la innovación, y que han hecho que la experiencia de realizar un TFG sea mucho más fructífera y valiosa.
Ambos hemos formado parte del área de Materiales Avanzados y Nanomateriales de CTC durante medio año, y hemos trabajado en nuestros proyectos en las propias instalaciones del centro. Ninguno de los dos conocía en profundidad CTC, y ha sido toda una sorpresa ver las numerosas investigaciones que se desarrollan simultáneamente y el nivel de innovación con el que cuenta el centro.
Estudiar, ampliar conocimientos y especializarse son elementos esenciales para conseguir desarrollar una carrera profesional dentro de la I+D+i; no obstante, realizar el TFG en una organización como es el centro tecnológico permite que los alumnos ampliemos nuestros conocimientos al mismo tiempo que cogemos experiencia laboral y aprendemos a desenvolvernos en un ambiente de trabajo real.
En este sentido, llevar a cabo nuestros TFG en el centro ha servido para que nos “empapemos” de lo que realmente es trabajar como investigador en una organización directamente enfocada a la tecnología, aprender cómo se debe trabajar en equipo, y darnos cuenta de la importancia de saber autogestionarse. El adaptarnos a un calendario y horario laboral ha sido clave para poder sacar adelante estos proyectos, igual que es esencial para trabajar en cualquier iniciativa de este calado.
Al fin y al cabo, el Trabajo de Fin de Grado es un proyecto obligatorio de la universidad, pero no debemos verlo como un proyecto más de la carrera. Es una oportunidad para continuar formándonos e ir un paso más lejos en nuestro ámbito de estudio, una oportunidad para mejorar en el presente y tener un futuro con más oportunidades. Por ello, si uno puede llevarlo a cabo de la mano de profesionales del sector, supone una experiencia de crecimiento única.
Álvaro Cacicedo
Daniel Aragón
Estudiantes del Grado de Ingeniería Química