El crecimiento personal y profesional de las personas que nos dedicamos a la I+D+i no depende únicamente de las publicaciones científicas, ni de los proyectos en los que participes, ni tampoco de los premios que recibas. En muchas ocasiones, resulta mucho más importante saber cuál es tu posición en el ecosistema innovador, ser consciente de tus capacidades y darse cuenta de que ser pequeño no significa ser peor.
Cuando no eres muy consciente de todo eso, tiendes a ser prudente, a rebajar tus expectativas y a no ser capaz de valorar lo que realmente estás consiguiendo. Congresos como Meetech son un chute de realidad que todo el personal investigador debería experimentar al menos una vez en la vida. Un evento realmente inspirador del que regresamos siendo mucho más conscientes de por qué hacemos las cosas de una determinada manera y del impacto que tiene la innovación en nuestro tejido productivo.

En primer lugar porque Meetech es un evento pensado y dirigido para centros tecnológicos y profesionales que hablamos el mismo idioma. FEDIT, que es la impulsora de esta cita, ha acertado con un formato en el que se combinan la exposición de prototipos, las charlas y los retos tecnológicos. Un espacio ideal para intercambiar experiencias y conocimientos con otros colegas que se enfrentan a diario a los mismos retos que nosotros. Mismos problemas, pero con distintas estrategias y diferentes resultados. Colegas nuevos de centros nuevos con los que pones en común procesos, protocolos y normas de funcionamiento.
Esa amplitud de miras nos ayuda a tener una percepción general mucho mejor formada. Así resulta fácil comprobar la importancia que tiene el territorio en los procesos de transferencia tecnológica. En Meetech, hemos visto cómo cada centro pone especial interés en las necesidades que manifiesta su industria más próxima y adapta sus capacidades a esa demanda. Aquí resulta muy fácil comprobar cómo la innovación no es patrimonio exclusivo de quién la diseña sino que automáticamente se convierte en una vía de riqueza para cualquier región.

Acudir a Meetech no solo es intercambio, motivación y crecimiento profesional. También supone fortalecer los vínculos con tus propios compañeros de CTC. Profesionales de otras áreas y otros desempeños con los que no tienes la suerte de trabajar a diario. Una ganancia a nivel interno que potencia la unidad de la plantilla y facilita las relaciones entre departamento dentro el propio centro tecnológico cántabro.
Por último, no podemos terminar este artículo sin destacar la importancia que tiene acudir a este tipo de citas para ser consciente de lo que estamos consiguiendo desde Cantabria. A menudo, el hecho de ser un centro pequeño impide que nos demos cuenta de que tenemos capacidades muy relevantes para el desarrollo de la industria. En un evento como éste, en el que puedes ver la foto completa con todas las aportaciones de cada centro, resulta más fácil darse cuenta de que estamos en el buen camino. Tanto para hacer crecer CTC como para continuar aportando valor desde el ecosistema nacional de centros tecnológicos.
Abraham Casas – Dtor. Tecnología CTC
Alejandro López – Mánager Navegación y Robótica CTC
Marina San Miguel – Tecnóloga CTC
Marco A. Melgarejo – Tecnólogo CTC