Los centros tecnológicos son el puente necesario para transformar el conocimiento científico en soluciones reales que garanticen la competitividad del tejido productivo. Su labor es esencial para facilita los procesos de transferencia e impulsar una industria más innovadora, sostenible y orientada al futuro. Así lo defendió Verónica González de Lena, mánager de Industria y Energía del Centro Tecnológico CTC, durante su participación en la ‘Jornada de Transferencia Tecnológica e Innovación en el Sector Marino’, organizada por la Cámara de Comercio de Cantabria, el CSIC y el Clúster MarCA.
Uno de los principales retos para una conexión más efectiva entre empresa e investigación es la falta de sincronía entre los tiempos y objetivos de ambos entornos. “Las empresas necesitan resultados en plazos más cortos y orientados al mercado, mientras que la investigación trabaja con horizontes temporales y fines distintos”, señaló González de Lena. “Los centros como CTC actúan como agentes intermedios para acompasar esos ritmos y convertir el conocimiento científico en soluciones innovadoras para el sector industrial”, concluyó.

Tal y como explicó González de Lena, actualmente existen varias posibilidad para facilitar esa transmisión y garantizar la competitividad de la industria. Desde los proyectos contratados directamente por las empresas hasta los mecanismos de financiación competitiva en torno a programas de I+D+i europeos -por ejemplo, Horizonte Europa-, nacionales o regionales. Iniciativas como ‘Misiones de Ciencia e Innovación’, una convocatoria recogida en el Plan Estatal de Investigación Científica, Técnica y de Innovación 2024 – 2027 para impulsar la transferencia tecnológica, resultan muy interesantes para favorecer la cooperación público-privada.
La mesa redonda, en la que participaron también Sebastián Jiménez y Elena Prado, del Instituto Español de Oceanografía, y Xabier Guinda, del IHCantabria, puso de manifiesto la importancia de la colaboración entre organismos públicos, centros de investigación y tejido empresarial para construir un ecosistema marino más innovador y sostenible. En ese sentido, cabe destacar el MCTS El Bocal, instalación de referencia europa que gestionan conjuntamente CTC e IEO. En cuanto a las tecnologías más prometedoras en este ámbito, los expertos coincidieron en señalar la implantación de energías renovables marinas, la explotación de los datos procedentes de la observación oceánica y el desarrollo de materiales sostenibles que abren la puerta a soluciones más resistentes y de menor impacto ambiental.
González de Lena aprovechó la ocasión para poner en valor algunos casos de éxito liderados por CTC, como el proyecto europeo MooringSense, centrado en optimizar el mantenimiento de sistemas de fondeo para estructuras flotantes en entornos offshore. Asimismo, las colaboraciones con empresas de referencia en la Economía Azul como Navantia, Saitec o Vicinay Marine demuestran la capacidad del centro para generar impacto industrial a través de la innovación.

El encuentro, organizado por la Cámara de Comercio de Cantabria, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y el Clúster Marítimo de Cantabria (MarCA) también contó con la participación de Beatriz Sancristóbal directora general de CTC y secretaria de MarCA, que subrayo la necesidad de “conectar empresas e investigadores para que el conocimiento llegue al mercado y el mercado plantee retos a la ciencia”.
Con un auditorio formado por empresarios e investigadores, Sancristóbal insistió en que la transferencia funciona “cuando entendemos que los objetivos de la investigación y de la empresa no tienen que ser idénticos, pero sí deben entenderse, compartirse y alinearse en el tiempo”.
