El Centro Tecnológico CTC ha superado con éxito el primer hito del proyecto FABRICARE. Dentro de esta iniciativa, el centro cántabro ha realizado un exhaustivo análisis sobre la regulación en vigor a la hora de aplicar soluciones de robótica colaborativa y robótica móvil en entornos industriales. Un trabajo que resulta crítico a la hora acometer proyectos de transferencia tecnológica que ayuden a las empresas a mejorar procesos, reducir costes y aumentar la productividad.
Los cinco centros tecnológicos que integran el consorcio (CEIT, IKERLAN, TECNALIA, AIDIMME y CTC) se reunieron con el técnico de CDTI asignado al proyecto para realizar el seguimiento del primer hito de ejecución del proyecto. Durante esta sesión de trabajo, celebrada en las instalaciones de TECNALIA en San Sebastián, se revisaron los avances hasta la fecha, se presentaron las tareas realizadas durante el primer hito y se adelantaron alguno de los retos para la segunda anualidad de la iniciativa.

El equipo de CTC presentó el análisis realizado sobre las normativas actuales aplicables tanto a robótica móvil, que es la que tiene capacidad para desplazarse en diferentes entornos y ejecutar tareas complejas, como a robótica colaborativa, que es el término que se aplica cuando el operario y el robot comparten zona de trabajo.
Su objetivo era identificar posibles solapes o zonas grises que existan al superponer estas normas, para aportar una serie de consideraciones o de buenas prácticas que se deben contemplar al trabajar en aplicaciones que combinen ambos supuestos.
En ese sentido, disponer de un marco de seguridad y operación claro es fundamental para garantizar un entorno eficiente y seguro a la hora de integrar ambas tecnologías en un mismo espacio industrial. En ese sentido, cada tipo de robot se enfrenta a diferentes riesgos. La robótica móvil debe cumplir con normas específicas de navegación segura y detección de obstáculos, como la ISO 3691-4, que regula la seguridad de vehículos autónomos en áreas peatonales. Por otro lado, la robótica colaborativa se rige principalmente por la ISO/TS 15066, que establece los límites de velocidad y fuerza en el contacto humano-robot.

A partir de ahora, con las bases legales claras, los trabajos de CTC se concentrarán en el desarrollo de soluciones de localización y navegación para robots móviles. En una primera fase, se ha hecho un estudio de las tecnologías que habilitan la localización precisa de estos robots tanto en interiores como en exteriores. Dentro de este avance, también se explicó que CTC se está capacitando con la adquisición de nuevos equipos para la próxima implementación de un demostrador, en el que se trabajará durante la tercera anualidad del proyecto.
La reunión transcurrió según lo previsto y los cinco integrantes del consorcio recibieron la enhorabuena por parte del técnico del CDTI. Cabe recordar que la iniciativa ‘Fabricación colaborativa, segura e inteligente mediante interfaces avanzados, robótica y gemelos digitales – FABRICARE’ es un programa formativo de excelencia para mejorar las capacidades de los participantes en el área de la fabricación inteligente en entornos colaborativos. Esta propuesta espera generar un efecto tractor sobre el tejido industrial español e incrementar en un 15,5% los ingresos de contrataciones realizadas con empresas.
FABRICARE tiene una financiación de 3,47 millones de euros y un plazo de ejecución que concluye en junio de 2025. La iniciativa forma parte de la convocatoria ‘Ayudas Cervera para Centros Tecnológicos 2023 – NGEU’, enmarcada en la inversión 5 denominada “Transferencia de Conocimiento” del Componente 17 del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
