La inteligencia artificial (IA) está transformando la forma en la que se produce, se mantiene y se gestiona dentro de las organizaciones. El impulso de esta tecnología en tareas como la automatización de procesos o el mantenimiento preventivo supone un vector de oportunidad que las entidades deben aprovechar para no perder su capacidad competitiva.
Así se puso de manifiesto en el curso de verano ‘El futuro es ahora… la IA y su impacto en nuestras vidas’, celebrado en el marco de la programación estival de la Universidad de Cantabria. Un año más, Abraham Casas, director de Tecnología del Centro Tecnológico CTC, compartió la experiencia del centro en la aplicación de soluciones basadas en IA y expuso el impacto generado en diferentes áreas de negocio, tanto vinculadas al entorno productivo como relacionadas con la gestión o la organización.
Durante su intervención, Casas explicó cómo los avances en IA generativa están permitiendo desarrollar nuevas soluciones de apoyo a la toma de decisiones y automatización de procesos en departamentos tradicionalmente alejados del foco tecnológico. “Ya no se trata solo de producción y mantenimiento”, afirmó. “Existe un gran potencial en áreas como administración, recursos humanos o gestión documental, en donde las tareas repetitivas pueden ser ejecutadas de forma automática y propiciar una mayor dedicación de los equipos a tareas con más valor añadido”.
Uno de los aspectos más destacados por el portavoz de CTC fue el cambio de paradigma en la relación entre las personas y los sistemas. La interacción en lenguaje natural mejora la accesibilidad tecnológica y elimina barreras en el uso de herramientas complejas. “Lo interesante no es solo que automatizan tareas, sino que comprenden contextos y aprenden del comportamiento humano”, apuntó Casas. “Su implantación representa una evolución clave en la transformación digital de las organizaciones”.

En ese sentido, el director de Tecnología del centro cántabro señaló que uno de los grandes retos está en el rediseño de procesos y en la capacitación del personal para trabajar con estas tecnologías. “La adopción de la IA debe acompañarse de una estrategia formativa clara y de una evaluación ética y responsable de su uso, especialmente cuando se aplican en contextos organizativos y administrativos”, señaló. Llegado a este punto, Casas explicó parte de los avances conseguidos en el seno del proyecto FUTCAN. Con los algoritmos AutoML (automatización del aprendizaje automático) y el soporte de los potentes Large Language Models, CTC quiere hacer que la inteligencia artificial sea accesible para todas las industrias, incluso si no tienen expertos en el tema.
El curso, que congregó a estudiantes, profesionales y representantes del ámbito público, fue un foro de intercambio sobre los beneficios y desafíos que plantea la IA en diferentes esferas de la vida. Desde la automatización empresarial hasta su aplicación en salud, educación o movilidad, los participantes coincidieron en la necesidad de integrar la tecnología con una visión estratégica y sostenible. Un propósito para el que cursos como el organizado por el profesor en Ciencia de Datos e IA de la UC, Diego García, y Lara Lloret, investigadora en Ciencia de Datos del Instituto de Física de Cantabria (IFCA), resultan ser de grandes aliados.
