La apuesta de CTC por la innovación y el desarrollo de tecnologías avanzadas se refleja no solo en sus proyectos, sino también en su compromiso con la formación de futuros profesionales. Un aspecto que resulta crítico para disponer del talento necesario para sostener la evolución positiva en la que está inmerso el centro durante los últimos años.
En esta línea, CTC ha recibido recientemente a un grupo de estudiantes del Grado en Ingeniería Química de la Universidad de Cantabria (UC), que ha tenido la oportunidad de conocer de cerca tanto el laboratorio de Materiales Avanzados como las capacidades de su equipamiento. El Microscopio de Fuerza Atómica (AFM), único existente en la región, es una herramienta cuyo dominio resulta fundamental para campos como la nanotecnología.

El AFM es un equipo esencial para el análisis y caracterización de materiales a escala nanométrica. Permite medir fuerzas en el rango de los nanonewtons y analizar propiedades mecánicas como la viscosidad, elasticidad y dureza de las muestras. Esta tecnología es especialmente relevante para los ingenieros químicos, ya que facilita la evaluación de propiedades superficiales, la caracterización de nanomateriales y el estudio de interacciones moleculares.
Los estudiantes, acompañados por la Dra. Marina González Barriuso, profesora de la asignatura ‘Técnicas Instrumentales Analíticas’ y antigua investigadora de CTC, participaron en una sesión teórico-práctica, en la que el grupo pudo observar de primera mano cómo el AFM permite explorar no solo las dimensiones y morfología de las muestras, sino también sus propiedades eléctricas, térmicas y químicas. E
sta información facilita una comprensión profunda y detallada de los materiales que resulta básica para la evolución de la nanotecnología. Un campo que floreció entre los años 60 y 80 del pasado siglo y que ha crecido con fuerza en las últimas dos décadas. Tanto es así que, según apunta el informe Global Nanotechnology Market (by Component and Applications) de Research & Markets, dispondrá de mercado global en auge cuyo valor superará los 125.000 millones de dólares el próximo lustro.

La visita subraya uno de los principales activos de CTC como son sus instalaciones de vanguardia. Además del laboratorio de Materiales Avanzados, el único centro tecnológico de Cantabria cuenta también con el MCTS El Bocal. Situado en la costa cantábrica y gestionado conjuntamente con el IEO, este laboratorio permite a los investigadores estudiar el comportamiento de materiales ante diferentes grados de exposición a las condiciones reales que se producen en el entorno marino.
