Hay una máxima que caracteriza la actividad de todos los centros tecnológicos que formamos parte de la red oficial que homologa el Ministerio de Ciencia. Independientemente del sector y del ámbito en el que trabajemos, siempre intentamos ir un paso por delante de las necesidades tecnológicas del tejido productivo para estar en disposición de aportar soluciones innovadoras efectivas y eficientes cuando lo requiera el mercado.

Esa es la premisa que ampara un proyecto tan poliédrico como FUTCAN que está diseñado para fomentar el Posicionamiento Estratégico de Especialización Inteligente y Sostenible para las Factorías del Futuro en Cantabria. Dentro de esta iniciativa, en CTC estamos profundizando en el estudio y aplicación de la Computación Cuántica. Una disciplina de la que se habla mucho y que será un componente crucial para futuros desarrollos.
A menudo se percibe esta disciplina como un concepto misterioso, visto como una revolucionaria forma de entender las leyes de la física que promete transformar nuestro mundo.
En ese sentido, tanto la literatura como el cine han contribuido a distorsionar nuestra comprensión real de cómo la cuántica influye en nuestra vida cotidiana y han creado una imagen equivocada de ella como una novedad disruptiva.

Sin embargo, no es nada nuevo. La mayor parte de científicos coinciden en que el término ‘Física Cuántica’ se empleó por primera vez en 1931 por Max Planck. Desde entonces, el ser humano no ha parado de ver cómo podía mejorar su tecnología gracias a la cuántica. La manida ‘cuántica’, fundamental en la comprensión del universo a nivel subatómico, ha trascendido los confines teóricos para aplicarse en una vasta gama de tecnologías modernas.
En la década de los 80, se comienza a hablar de cómo aplicarlo en computación. Se prometía entonces que el salto desde la computación digital hasta la ‘computación cuántica’ cambiaría de un plumazo nuestra tecnología actual y nos llevaría rápidamente a un futuro repleto de posibilidad
La verdad es que el proceso para crear el primer ordenador cuántico ha sido un poco más lento de lo esperado en estas décadas atrás y, aunque en los últimos años todo ha acelerado notablemente, aún falta mucho para que la computación cuántica pueda cambiar radicalmente nuestra relación con la tecnología
Tras esta introducción, es fácil deducir que, hoy por hoy, la computación cuántica no es aplicable a nivel industrial. A pesar de que es están desarrollando algoritmos de encriptación cercanos a mercado, la realidad es que el proceso de implantación está lejos y será lento. Sin embargo, esa previsión no debe traducirse en un abandono de esta disciplina. Todo lo contrario.


Iniciarse en la computación cuántica es muy complejo y no se puede hacer de forma directa. FUTCAN es el primer paso para acercar todas las posibilidades de esta disciplina a las empresas de Cantabria.
El equipo de CTC vinculado al proyecto, conformado principalmente por perfiles muy cualificados en física y matemáticas, está enfocado en una estrategia integral que abarca desde el aprendizaje de los fundamentos físicos y tecnológicos de la computación cuántica, hasta la implementación y dominio de lenguajes de programación específicos para su aplicación. Este planteamiento incluye también la colaboración con entidades europeas que faciliten el acceso a simuladores y computadoras cuánticas reales en España, permitiendo al CTC lanzar iniciativas de investigación y desarrollar algoritmos innovadores.

Actualmente, se explora el potencial de la computación cuántica mediante diversos proyectos de investigación avanzada que buscan aplicar sus principios de trabajo para tareas como la resolución de problemas matemáticos complejos, la realización de operaciones matemáticas, la encriptación de información de forma totalmente segura o la detección de campos electromagnéticos, entre otros.
Estos avances inciden directamente en aplicaciones en navegación, imágenes médicas o exploración geológica. Así, los relojes atómicos, que son esenciales para la precisión del GPS, son un ejemplo de sensores cuánticos.
CTC, a través de FUTCAN, quiere aprovechar la oportunidad de desarrollar proyectos rápidamente cuando los ordenadores y algoritmos cuánticos estén listos para ser implantados industrialmente. Superar con antelación la exigente barrera que supone iniciarse en la computación cuántica supone dar un paso adelante para convertirse en un agente protagonista en el diseño y configuración de las fábricas del futuro.
Doctor Alejandro Pérez
Gestor de Proyectos Nacionales y Europeos en CTC